Los futuros de las bolsas de Estados Unidos abrieron este jueves al alza, mientras los inversores siguen los acontecimientos del conflicto entre Estados Unidos e Irán. La reacción se produce después de que las fuerzas estadounidenses realizaran un segundo día consecutivo de ataques militares, aumentando la cautela de los mercados ante los riesgos para el comercio global, el petróleo y los activos de riesgo.
Además de las tensiones geopolíticas, los principales índices futuros de Wall Street operaban en terreno positivo antes de la apertura de los mercados. Los futuros del S&P 500 avanzaban hacia 7.538,00 puntos, al alza de 9,25 puntos (+0,12%), mientras que los futuros del Dow Jones subían hacia 52.691,00 puntos, con una ganancia de 67,00 puntos (+0,13%). En tanto, los futuros del Nasdaq alcanzaban 29.501,00 puntos, avance de 32,50 puntos (+0,11%).
El movimiento positivo también se observaba en los futuros del Russell 2000, que avanzaban 0,22%, hasta 2.977,90 puntos. En cambio, el VIX, conocido como el índice del miedo de Wall Street, subía 4,77%, llegando a 16,90 puntos, lo que indicaba una mayor demanda de protección en medio del aumento de las tensiones en Oriente Medio.
Entre los activos considerados defensivos, el oro retrocedía 0,27%, cotizándose a 4.071,40. Ya el Bitcoin cotizaba en US$ 61.921,07, una caída de 1,27%, en línea con la reducción del apetito por activos de mayor riesgo ante las incertidumbres geopolíticas.
Los contratos de futuros del Dow Jones Industrial Average, del S&P 500 y del Nasdaq-100 ampliaron las ganancias después de que el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarara oficialmente el fin del alto el fuego entre Washington y Teherán. La decisión elevó la atención de los inversores ante la posibilidad de una nueva escalada militar en la región.
En un comunicado publicado en las redes sociales durante la noche del miércoles, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos informaron que "iniciaron ataques adicionales contra Irán para reducir aún más su capacidad de amenazar la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz".
La nueva ofensiva ocurre después de los ataques realizados por EE.UU. el martes. Según los militares estadounidenses, la operación se llevó a cabo como respuesta a las acciones iraníes contra embarcaciones que transitaban por el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
El miércoles, Donald Trump afirmó que el alto el fuego entre los dos países estaba "terminado" y volvió a mencionar la posibilidad de nuevas medidas militares. Entre las alternativas discutidas por la Casa Blanca está el restablecimiento de un bloqueo estadounidense al Estrecho de Ormuz, una hipótesis que reforzó las preocupaciones de los mercados con respecto al suministro global de petróleo.
Durante la sesión anterior, las bolsas estadounidenses llegaron a operar con ganancias más expresivas. Sin embargo, parte de la valorización se perdió tras las declaraciones del presidente de EE. UU., mientras que los precios del petróleo aceleraron ante el aumento de las tensiones en la región.
Además del escenario geopolítico, los inversores siguen monitoreando el sector de tecnología. El mercado aún evalúa los impactos de la fuerte liquidación de las acciones de fabricantes de chips ocurrida en junio, un movimiento que presionó a las empresas vinculadas a la inteligencia artificial y afectó el desempeño de las gigantes tecnológicas.
La atención también se vuelve hacia la oferta pública inicial (IPO) de la fabricante de chips SK Hynix, prevista para el viernes. El debut debería brindar nuevas señales sobre el apetito de los inversores por el sector de semiconductores, considerado estratégico para el avance de la inteligencia artificial. El desempeño de ese segmento suele influir en el sentimiento de los mercados globales y también en el comportamiento de los activos digitales, incluido el mercado de criptomonedas.

