Las stablecoins vinculadas al dólar volvieron al centro del debate entre reguladores internacionales tras un nuevo estudio del Banco de Compensaciones Internacionales (BIS). La institución concluyó que estos activos digitales pueden eludir los controles de capital adoptados por diversos países, reduciendo la eficacia de los mecanismos tradicionales utilizados para supervisar la entrada y la salida de recursos financieros.
El informe, divulgado el martes, analizó la circulación de stablecoins en más de 130 economías. Según el estudio, estos activos parecen "en gran parte no verse afectados por restricciones amplias o específicas al flujo de capital", ya que una parte significativa de sus operaciones ocurre fuera del alcance de los sistemas regulatorios convencionales.
En la evaluación de los investigadores, este comportamiento representa un desafío para los gobiernos que utilizan restricciones cambiarias y controles de capital como instrumentos para gestionar la estabilidad financiera y reducir la presión sobre sus monedas nacionales.
El informe destaca que estos mecanismos, normalmente aplicados a depósitos bancarios en moneda extranjera, presentan menor eficiencia cuando se enfrentan al crecimiento de las stablecoins. Como resultado, inversores y empresas pueden acceder a liquidez en USD de una manera diferente a la prevista por las reglas tradicionales.
El BIS también observó que este fenómeno se hizo más evidente en mercados emergentes y economías en desarrollo. En estos países, la demanda de activos vinculados al dólar ganó fuerza ante la búsqueda de alternativas para preservar valor y ampliar el acceso a la moneda estadounidense mediante criptomonedas.
Para la institución, este movimiento puede acelerar los procesos de dolarización financiera. El informe señala que quienes formulan políticas públicas quizá necesiten revisar sus estrategias ante este nuevo entorno, afirmando que "la dolarización es difícil de revertir una vez establecida".
Las conclusiones siguen la línea adoptada recientemente por el BIS con respecto a las stablecoins. En el informe anual publicado en junio de 2026, la institución reforzó su postura de que estos activos aún no presentan características equivalentes al dinero emitido por los bancos centrales.
Según el documento, las stablecoins continúan sin cumplir plenamente con los requisitos considerados esenciales para un sistema monetario eficiente. Entre ellos están la singularidad, la elasticidad, la interoperabilidad y la integridad, atributos que el BIS considera fundamentales para garantizar el funcionamiento adecuado de la infraestructura financiera global.
El nuevo estudio amplía el debate sobre el papel de las stablecoins en USD en el sistema financiero internacional, especialmente a medida que su adopción crece en diferentes regiones y pasa a desafiar los modelos regulatorios construidos para los flujos financieros tradicionales.

