Vitalik Buterin presentó una nueva hoja de ruta a largo plazo para Ethereum, describiendo el proyecto “Lean Ethereum” como la tercera gran reformulación de la red. La propuesta fue divulgada el 4 de julio de 2026, pocos días después de un encuentro de investigadores en Berlín enfocado en el futuro del protocolo.
La iniciativa llama la atención de desarrolladores, redes de capa 2 e inversores en ETH, ya que implica cambios profundos en la infraestructura de la blockchain, manteniendo compatibilidad con aplicaciones ya en funcionamiento.
Según Buterin, la transformación no ocurrirá de forma inmediata. Explicó que “se trata de un conjunto de mejoras que serán implementadas en la red Ethereum a lo largo de tres o cuatro años”.
La propuesta posiciona a Lean Ethereum como una evolución comparable a la Fusión, cuando la red migró del modelo de prueba de trabajo a prueba de participación. Esta vez, el alcance es aún más amplio, con la sustitución gradual de componentes centrales del protocolo.
Buterin destacó que “casi todas las partes principales del protocolo serán sustituidas”, incluyendo cambios en el procesamiento de transacciones, que podrán adoptar verificación recursiva basada en STARK, además de la sustitución de elementos vulnerables a la computación cuántica.
El plan también prevé ajustes en el mecanismo de consenso para permitir una finalización más rápida, nuevos modelos de cobro de tarifas de gas y cambios en la arquitectura de datos y clientes de la red.
A pesar de la magnitud de los cambios, Buterin indicó que la implementación se hará con cuidado para evitar impactos en aplicaciones existentes. Recordó la experiencia de la Fusión al afirmar: "Ya hicimos esto antes (la fusión), podemos hacerlo de nuevo."
La privacidad aparece como prioridad en el nuevo modelo. Buterin afirmó que “la privacidad ya no es una reflexión tardía; es un objetivo primordial”, indicando que nuevos componentes del protocolo ya están siendo diseñados con ese enfoque desde el inicio.
Otro punto relevante es la evolución del almacenamiento de datos. Hay consenso en mantener el modelo actual de estado dinámico con crecimiento moderado, mientras que nuevos formatos más escalables deben ser introducidos para soportar aplicaciones como tokens ERC-20, NFTs y DeFi.
La proyección sugiere que, hasta 2030, Ethereum podrá operar con cerca de 2 TB en el modelo actual y hasta 100 TB en nuevos formatos más eficientes. La migración será opcional, pero incentivada económicamente.
La hoja de ruta también considera cambios más profundos, como la posible sustitución de la Máquina Virtual Ethereum por alternativas como RISC-V o leanISA, pasando la EVM a actuar como objetivo de compilación.
Las propuestas surgen en un momento de ajustes internos en la Fundación Ethereum, que recientemente redujo su presupuesto y equipo. Aun así, el desarrollo técnico sigue avanzando con nuevas iniciativas paralelas lideradas por exinvestigadores de la organización.

