El Bitcoin volvió a perder fuerza esta semana, después de no conseguir sostener la recuperación iniciada en los últimos días. La criptomoneda llegó a US$ 65.600 antes de retroceder cerca de US$ 63.000, el nivel más bajo en cerca de diez días.
El movimiento ocurre mientras los inversores reducen posiciones antes de la reunión del FOMC, prevista para el 28 y 29 de julio. El Federal Reserve mantiene actualmente las tasas entre 3,50% y 3,75%, rango definido en la reunión anterior.
Incertidumbre sobre las tasas de EE.UU.
La política monetaria estadounidense aparece entre los principales factores detrás de la presión sobre el Bitcoin. Aunque la mantención de las tasas se espera ampliamente, el mercado sigue cualquier señal sobre los próximos pasos del Federal Reserve.
La inflación aún permanece por encima de la meta del 2% establecida por el banco central estadounidense. Por eso, los inversores deben observar atentamente la comunicación de Kevin Warsh, presidente del Federal Reserve y del FOMC desde mayo de 2026.
Cuando aumentan las dudas sobre las tasas, los activos considerados más sensibles a la liquidez suelen sufrir presión. Bitcoin, altcoins y otras criptomonedas pueden sentir este movimiento mientras el mercado recalibra las expectativas.
La caída de las bolsas aumenta la presión
La debilidad tampoco está restringida al mercado de criptomonedas. Las bolsas asiáticas registraron pérdidas relevantes, mientras que las acciones ligadas al sector de tecnología presionaron los índices estadounidenses.
Este comportamiento importa para el Bitcoin porque la criptomoneda ha mostrado una mayor correlación con activos de riesgo en períodos de tensión en los mercados tradicionales.
El oro también perdió fuerza después de alcanzar un máximo cercano a US$ 4.120. La caída de más de US$ 100 en pocas horas reforzó la percepción de reducción de posiciones en diferentes clases de activos.
Los ETFs de Bitcoin pierden fuerza
Los flujos de los ETFs de Bitcoin también empezaron a pesar sobre el precio. Los fondos cotizados en Estados Unidos registraron salidas de US$ 225,2 millones el 23 de julio y de US$ 240,1 millones al día siguiente.
A pesar de eso, los ETFs cerraron la semana del 24 de julio con entrada neta de US$ 33,79 millones, manteniendo una secuencia semanal positiva. El dato muestra que la demanda institucional no desapareció, pero perdió intensidad en el corto plazo.
Con la combinación entre cautela antes del FOMC, presión en las bolsas y salidas recientes de los ETFs, el Bitcoin encontró dificultades para sostener los niveles por encima de US$ 65 mil.
El aplazamiento de Clarity Act aumenta la incertidumbre
Otro factor ganó importancia esta martes: el Senado de Estados Unidos aplazó temporalmente el análisis del Digital Asset Market Clarity Act.
La propuesta es una de las principales iniciativas de regulación de las criptomonedas en 2026. El aplazamiento ocurrió mientras los senadores concentran esfuerzos en nombramientos federales y en una propuesta de sanciones contra Rusia.
Con una agenda legislativa apretada, una votación del Clarity Act difícilmente debería ocurrir antes de la próxima semana. El plazo es relevante porque el receso de verano del Congreso comienza el 8 de agosto.
Además del calendario, permanecen divergencias sobre una cláusula de ética que involucra a altos funcionarios del gobierno, incluido el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y sus relaciones con proyectos vinculados a las criptomonedas.
La Cámara de Representantes ya aprobó una versión similar del proyecto, pero el texto aún necesita pasar por el Senado. Si sufre cambios, podría volver a la Cámara antes de llegar a la Presidencia.
El retraso añade otra fuente de incertidumbre para los inversores que esperaban avances en la definición de las reglas del mercado de criptomonedas en Estados Unidos.

