El Bitcoin (BTC) volvió a ganar fuerza este lunes y superó la marca de US$ 66 mil, alcanzando su mayor precio en más de un mes. La criptomoneda acumula una valorización superior a US$ 8 mil desde el mínimo registrado el 1º de julio, cuando llegó a negociarse por debajo de US$ 58 mil, un movimiento que refuerza el regreso del optimismo entre los inversores.
A pesar del comienzo difícil, julio mantiene su tradición de ser uno de los meses históricamente más positivos para el Bitcoin. La recuperación ocurre en medio de la combinación de factores institucionales, económicos y regulatorios que volvieron a favorecer los activos digitales.
Uno de los principales motores del alza es el regreso del flujo positivo hacia los ETFs de Bitcoin al contado. Tras enfrentar ocho semanas consecutivas de salidas de capital entre mayo y junio, los fondos comenzaron a registrar nuevas entradas netas a lo largo de julio. El movimiento ganó fuerza en los últimos días y, el 20 de julio, los ETFs recibieron casi US$ 227 millones en nuevas inversiones, consolidando la segunda semana consecutiva de captación positiva.
Otro factor relevante es el comportamiento de las llamadas ballenas, inversores que controlan grandes cantidades de Bitcoin. Datos de CryptoQuant muestran que las carteras con saldo entre 1.000 y 10.000 BTC ampliaron significativamente sus posiciones en los últimos 60 días, acumulando cerca de 66.700 BTC líquidos durante el período.
“Este es el mayor índice de acumulación de la cohorte desde el 17 de febrero, cuando la acumulación neta superó brevemente los 106.000 BTC.”
En el escenario macroeconómico, la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos también ayudó a sostener el movimiento alcista. La inflación de junio estuvo por debajo de las expectativas del mercado, reduciendo la presión para que la Reserva Federal mantenga una política monetaria más restrictiva. Este entorno suele favorecer a los activos que se consideran de mayor riesgo, incluido el Bitcoin.
Además de los factores económicos, el mercado también reaccionó a las noticias relacionadas con la Ley CLARITY, considerada una de las propuestas más importantes para regular el sector de criptomonedas en Estados Unidos. Después de la percepción de que sus probabilidades de aprobación habían disminuido, surgieron informaciones de que la Casa Blanca llegó a un acuerdo sobre un paquete de medidas éticas vinculado al proyecto y envió el texto para su análisis por parte de senadores republicanos.
Aunque los detalles de la propuesta aún son limitados, el avance de las negociaciones aumentó la confianza de parte del mercado en que la legislación podría seguir adelante en 2026. La expectativa de reglas más claras para el sector contribuyó a fortalecer el sentimiento positivo entre los inversores, ayudando a que el Bitcoin rompiera nuevamente la barrera de los US$ 66 mil y ampliara las ganancias registradas a lo largo del mes de julio.

