Los futuros de Wall Street abrieron en caída la noche del miércoles, mientras los inversores seguían una nueva ronda de resultados corporativos, el aumento de las inversiones en inteligencia artificial y el fuerte repunte de los precios del petróleo. El movimiento también llamó la atención del mercado de criptomonedas, ya que los cambios en las expectativas sobre las tasas de interés y la inflación suelen influir en los activos de riesgo.
Los contratos de futuros del S&P 500 retrocedieron 0,1%, mientras que los futuros del Dow Jones perdieron alrededor de 75 puntos. En tanto, los futuros del Nasdaq 100 cayeron 0,4%, presionados principalmente por el desempeño de Alphabet.
Las acciones del holding de Google cayeron cerca de 3% en las operaciones tras el cierre del mercado. La reacción se produjo después de que la empresa aumentara su proyección de inversiones para 2026, y previera gastos de capital de hasta US$ 205 bilhões para expandir su infraestructura de inteligencia artificial.
La revisión reforzó las dudas de parte de los inversores sobre el ritmo de las inversiones de las grandes empresas tecnológicas. Aunque la demanda por IA continúa elevada, el mercado empezó a evaluar con más atención si el crecimiento de estos gastos podría reducir la rentabilidad de las compañías en los próximos años.
Durante la sesión regular, el Dow Jones cerró prácticamente estable, con una caída de apenas 6,06 puntos. El S&P 500 retrocedió 0,14%, mientras que el Nasdaq Composite perdió 0,57%, reflejando la toma de ganancias en el sector de tecnología.
Mientras Wall Street operaba a la baja, las bolsas de Asia comenzaron el jueves en alza. El Nikkei 225 de Japón avanzó 0,55% y el Topix ganó 0,22%. En Corea del Sur, el Kospi abrió con una subida de 2,3%, mientras que el Kosdaq subió 1,42%. Ya el índice australiano S&P/ASX 200 registró una valorización de 0,72%.
El petróleo se dispara y aumenta la preocupación por la inflación
Además de los balances corporativos, el mercado volvió su atención a la escalada de los precios del petróleo. El avance ocurrió después de que un buque tanque fuera alcanzado por un proyectil no identificado en el Mar Rojo, cerca de la costa de Arabia Saudita.
Según la Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), el impacto provocó un incendio en la embarcación. La tripulación logró iniciar la lucha contra las llamas y no se registró ninguna víctima.
Al mismo tiempo, el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó la tensión geopolítica al afirmar que podrá bombardear la infraestructura iraní si ocurren nuevos ataques contra embarcaciones que cruzan el Estrecho de Ormuz.
Con este escenario, los contratos de futuros del Brent avanzaron cerca de 2%, hasta llegar a US$ 95,99 por barril. Por su parte, el petróleo WTI subió aproximadamente 1,7%, y cotizaba a US$ 88,27 por barril.
La revalorización de la materia prima reavivó las preocupaciones por la inflación global, un factor que puede influir en las próximas decisiones de política monetaria de la Federal Reserve.
"Sin una abundancia de beneficios significativos que distraigan la atención, el foco de los inversores volvió a la guerra", dijo Hardika Singh, estratega económico de Fundstrat. "Aquellos que antes creían que los precios del petróleo habían tocado su pico ahora están obligados a recalcular completamente los cálculos de la inflación. Ahora, más que nunca, el poder de fijación de precios sigue siendo fundamental para las empresas que buscan ser recompensadas por los inversores."
El mercado sigue los resultados y los datos económicos
La agenda de este jueves para los mercados financieros sigue siendo intensa. Antes de la apertura de Wall Street, empresas como American Airlines, T-Mobile, Union Pacific y Norfolk Southern publican sus resultados trimestrales. Después del cierre de la sesión, será el turno de Intel presentar su balance.
Además de los resultados corporativos, los inversores esperan la publicación de las solicitudes semanales de seguro de desempleo en Estados Unidos. El indicador podría influir en las expectativas sobre los próximos pasos de la Reserva Federal, con posibles repercusiones en las bolsas globales y también en el mercado de criptomonedas, que permanece atento al comportamiento de las tasas de interés y la liquidez internacional.

