Las acciones de Tesla y de Alphabet registraron fuertes caídas después de la divulgación de resultados que destacaron el aumento expresivo en las inversiones en inteligencia artificial. El movimiento llamó la atención del mercado financiero y también de inversores atentos al impacto de la tecnología en sectores vinculados a la innovación y a las criptomonedas.
El jueves, las acciones de Tesla retrocedieron alrededor de 14%, mientras que Alphabet acumuló pérdidas superiores a 6%. La reacción llegó después de los balances trimestrales divulgados un día antes, cuando ambas ya habían cerrado la sesión con una leve caída.
Los números presentados reforzaron un punto en común entre las dos gigantes: el flujo de caja libre negativo en el segundo trimestre. En el caso de Alphabet, la empresa ajustó al alza su proyección de inversiones, ahora estimadas entre US$ 195 mil millones y US$ 205 mil millones en 2026, con la expectativa de montos aún mayores en los próximos años.
Tesla, por su parte, informó un salto del 142% en las inversiones en bienes de capital en comparación anual, totalizando US$ 5,79 mil millones en el trimestre. La compañía también indicó que pretende superar los US$ 25 mil millones en inversiones a lo largo del año.
A pesar de la reacción negativa del mercado, los ejecutivos intentaron reducir las preocupaciones. “Este es un año de inversiones masivas. Estoy confiado de que todas las inversiones que estamos haciendo darán retornos increíbles. En realidad, tal vez los mejores retornos sobre inversiones que ya vimos”, dijo el CEO de Tesla, Elon Musk.
La empresa también destacó avances en proyectos estratégicos, incluyendo la producción de semiconductores y el desarrollo del robot humanoide Optimus. Según la compañía, la instalación de las primeras líneas de producción ya está en marcha.
En el caso de Alphabet, el aumento del gasto se atribuyó a la necesidad de ampliar la infraestructura para atender la creciente demanda por inteligencia artificial. La empresa indicó que la capacidad actual todavía no acompaña el ritmo de expansión del sector.
Analistas del mercado señalaron que los inversores están atentos al impacto de esas inversiones en los márgenes de ganancia, además de cuestionamientos sobre el ritmo de entrega de nuevos productos basados en IA.
Aun así, hubo señales positivas. Los ingresos de la división de nube de Google crecieron 82%, alcanzando US$ 24,8 mil millones y superando expectativas. El desempeño refuerza la tesis de que las inversiones en tecnología pueden generar un retorno relevante a mediano plazo.
En Tesla, el segmento automotriz también mostró avances, con ingresos de US$ 20,52 mil millones, un aumento del 23% en comparación con el año anterior, lo que indica que la base operativa sigue en expansión pese a la presión de los costos.

