El crecimiento del comercio exterior de China sorprendió en junio, con un avance por encima de las expectativas y una fuerte aceleración en relación con el mes anterior. El movimiento fue sostenido por la demanda global de hardware vinculado a la inteligencia artificial y por la anticipación de compras por parte de empresas de Estados Unidos ante nuevas tarifas.
Las exportaciones chinas crecieron 27% en comparación con el mismo periodo del año anterior, marcando el mayor ritmo desde octubre de 2021. El resultado superó holgadamente las proyecciones del mercado y también quedó por encima de lo registrado en mayo, cuando el alza había sido de 19,4%.
Del lado de las importaciones, el avance fue aún más expresivo, con un crecimiento de 36% en junio. Este fue el nivel más alto desde mediados de 2021, lo que indica un aumento relevante en la actividad comercial y en la demanda interna de insumos industriales y tecnología.
Los datos también muestran cambios importantes en los flujos comerciales. Las exportaciones a Estados Unidos subieron alrededor de 14%, mientras que los envíos al Sudeste Asiático registraron un alza cercana a 35%, reflejando la diversificación de mercados y cadenas productivas.
La Unión Europea también mostró un crecimiento relevante, con un aumento de 18,5% en las exportaciones chinas hacia el bloque. Al mismo tiempo, las importaciones provenientes de Europa tuvieron una expansión más moderada, por encima de 9%.
El avance del sector industrial ha sido uno de los principales motores de este desempeño. La producción orientada a la exportación, especialmente en segmentos vinculados a la tecnología y la IA, ganó fuerza y elevó los costos logísticos, como el flete internacional.
Además, las empresas han acelerado los pedidos para evitar impactos de nuevas tarifas asociadas a las investigaciones comerciales llevadas a cabo por el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La expectativa de cambios en las reglas comerciales ha anticipado decisiones de compra y reorganizado cadenas globales.
Aun con el sólido desempeño de las exportaciones, la economía china todavía enfrenta desafíos internos. El consumo doméstico sigue más débil, mientras que el sector inmobiliario continúa presionando el crecimiento.
Para los inversores, incluso en el mercado de criptomonedas, estos datos refuerzan la importancia de los ciclos macroeconómicos globales. Los movimientos en el comercio internacional y en la industria tecnológica tienden a influir en la liquidez, la aversión o apetito por riesgo y el flujo de capital hacia activos digitales.

