- El acuerdo entre Estados Unidos e Irán favorece al Bitcoin y a los mercados globales.
- La caída de los precios del petróleo reduce la tensión en la economía global.
- Wall Street avanza con la reapertura del estrecho de Ormuz.
Los mercados globales comenzaron la semana con optimismo tras el anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto de cuatro meses. La noticia alivió la preocupación de los inversores sobre el suministro energético e impulsó los activos de riesgo, incluidas las acciones y las criptomonedas.
Los contratos de futuros de los principales índices de Wall Street registraron fuertes ganancias en la sesión del domingo por la noche. Este repunte se produjo poco después de que se publicaran los detalles del acuerdo entre ambos países y surgieran expectativas sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
Las cifras del mercado reforzaron el sentimiento positivo. Los futuros del S&P 500 avanzaron hasta los 7.492,25 puntos, un 0,77%, mientras que los futuros del Dow Jones subieron un 0,58% hasta los 51.904 puntos. Los futuros del Nasdaq lideraron las ganancias entre los principales índices estadounidenses, con un alza del 1,23% hasta los 30.026,50 puntos.
El índice Russell 2000, que sigue la evolución de las empresas de menor capitalización, subió un 1,47% hasta los 2.990,20 puntos. Al mismo tiempo, el índice de volatilidad VIX cayó un 9,05% hasta los 17,68 puntos, lo que indica una menor inquietud de los inversores ante las próximas jornadas bursátiles.
En el mercado de materias primas, el oro subió un 1,51%, cotizando a 4.302,90 dólares estadounidenses. Mientras tanto, el petróleo crudo para entrega en julio cayó un 4,61%, hasta los 80,97 dólares estadounidenses por barril, lo que refleja las expectativas de una normalización de los flujos energéticos mundiales tras el acuerdo.
Entre los activos digitales, Bitcoin avanzó un 1,95%, cotizando a 65.679,11 dólares estadounidenses. La apreciación de la principal criptomoneda del mercado se produjo tras la mejora del sentimiento de los inversores, que volvieron a buscar activos de mayor crecimiento ante la reducción de las tensiones geopolíticas.
El actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en sus redes sociales que el acuerdo con Irán se había finalizado. Según el gobierno estadounidense, el acuerdo prevé la reapertura del estrecho de Ormuz y el fin de las restricciones navales impuestas por Estados Unidos en la región.
«El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo», escribió el presidente Trump en Truth Social. «Autorizo plenamente la apertura del estrecho de Ormuz sin peajes y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. ¡Buques del mundo, enciendan sus motores! ¡Que fluya el petróleo!»
Posteriormente, Trump añadió que la reapertura de la vía fluvial debería producirse el viernes, lo que permitiría las operaciones de desminado y la reanudación total del transporte marítimo comercial.
Por parte iraní, el viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, declaró que se había alcanzado un acuerdo de paz entre ambos países. Según él, las negociaciones para un tratado definitivo y duradero deberían comenzar en los próximos 60 días.
La caída de los precios del petróleo fue una de las reacciones más inmediatas al anuncio. Ante la perspectiva de una reducción de los riesgos de interrupción del suministro mundial, los inversores disminuyeron sus apuestas a un aumento repentino de los precios de la energía, lo que contribuyó al avance de los mercados bursátiles.
Además de los acontecimientos geopolíticos, los inversores siguen de cerca la agenda económica de la semana y esperan la próxima decisión de política monetaria de la Reserva Federal. Los datos de CME FedWatch indican que el mercado otorga una probabilidad superior al 98% a que se mantengan los tipos de interés actuales.
Otro tema que sigue en el punto de mira de Wall Street es el debut bursátil de SpaceX. Las acciones de la compañía se dispararon más del 19% en su primera sesión, elevando su capitalización bursátil a más de 2 billones de dólares. Además, registraron ganancias adicionales en las operaciones posteriores al cierre, lo que refuerza el interés de los inversores por las empresas tecnológicas y de alto crecimiento.














