Morgan Stanley anunció este jueves la ampliación de la oferta de criptomonedas en E*Trade, al completar la implementación de la negociación al contado para clientes calificados. La novedad permite operar Bitcoin, Ethereum y Solana directamente a través de la plataforma, utilizando la infraestructura de Zerohash.
Con la actualización, los inversores pasan a reunir en un único entorno tanto activos tradicionales como cripto. La propuesta es simplificar la gestión de carteras, permitiendo que acciones, ETFs y criptomonedas coexistan en la misma cuenta, sin necesidad de múltiples servicios.
La iniciativa también contempla la introducción de transferencias de criptomonedas a lo largo de este año. Esta función debe ampliar la flexibilidad de los usuarios, posibilitando movimientos entre carteras externas y la plataforma de E*Trade, algo ya habitual en corretoras especializadas.
La integración de las criptomonedas forma parte de un plan más amplio del Morgan Stanley para adaptar su estructura de gestión patrimonial a las nuevas demandas del mercado. La institución busca atender a inversores que desean tener exposición a Bitcoin y otras criptomonedas sin renunciar a la seguridad y la familiaridad de una corredora tradicional.
Además del lanzamiento de la negociación, la empresa presentó mejoras adicionales en la plataforma. Entre ellas se encuentran nuevas herramientas orientadas a la planificación de la jubilación, la expansión de la negociación de acciones fraccionadas y un Centro de IPOs reformulado, que ofrece más datos y acceso a ofertas públicas.
Otro punto destacado es la actualización de Power E*TRADE Pro, versión de escritorio orientada a usuarios más avanzados. Los cambios incluyen mejoras de rendimiento y nuevas funciones analíticas, con el objetivo de hacer la experiencia más eficiente para traders activos.
Según el Morgan Stanley, el conjunto de actualizaciones refleja la creciente demanda de soluciones de inversión integrales. La inclusión de criptomonedas en E*Trade señala un cambio estructural en el sector financiero, donde las plataformas tradicionales empiezan a incorporar activos digitales como parte esencial de sus ofertas.

