Los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos cerraron el miércoles con salidas netas de US$ 225 millones, mientras que los ETF de Ethereum registraron entradas de US$ 26 millones. La diferencia en el flujo de capital llama la atención en un momento de mayor cautela entre inversores institucionales.
El movimiento ocurrió en un día presionado para los activos de riesgo. La publicación de resultados de grandes empresas de tecnología impactó el ánimo del mercado, con destaque para la caída de cerca de 7% en las acciones de Google. Intel y Tesla también retrocedieron, incluso después de divulgar cifras por encima de las estimaciones, señalando un entorno de expectativas elevadas y menor tolerancia a sorpresas.
En el mercado de criptomonedas, el Bitcoin retrocedió por debajo de US$ 64 mil, mientras que Ethereum se acercó a US$ 1.858. Solana se negoció cerca de US$ 74, y el XRP se mantuvo alrededor de US$ 1,09. Los precios no sufrieron caídas abruptas, pero reflejaron la pérdida de aire en el apetito por el riesgo.
Los datos de flujo de los ETF siguen siendo uno de los principales termómetros del comportamiento institucional. La salida de US$ 225 millones en un único día no representa, por sí sola, un cambio estructural, pero gana relevancia al ocurrir junto a un Índice de Miedo y Codicia en 28, indicando predominio de cautela en el mercado.
Mientras tanto, las entradas en los ETF de Ethereum, aunque modestas, apuntan a una posible realocación de capital. Parte de los inversores parece buscar exposición en activos con narrativas distintas, como el ecosistema DeFi y el desarrollo de la red Ethereum, especialmente en momentos de incertidumbre macroeconómica.
La correlación entre criptomonedas y acciones volvió a hacerse evidente. En días de aversión al riesgo, el comportamiento de los precios tiende a acompañar al mercado tradicional, reduciendo la percepción de descorrelación. Este efecto se intensifica cuando el sector de tecnología lidera los movimientos de caída.
Entre los principales activos, Solana mostró el mayor retroceso diario, con una caída de 3,1%, seguida por Ethereum y Bitcoin. En una ventana de siete días, sin embargo, el Bitcoin todavía mantenía una leve valorización de 1,5%, lo que limita lecturas más pesimistas en el corto plazo.
El foco ahora recae en la continuidad de los flujos en los ETF. Los movimientos aislados pueden ser ruido, pero las secuencias de salidas tienden a indicar cambios más claros en el posicionamiento institucional. Al mismo tiempo, el desempeño de los ETF de Ethereum empieza a ganar relevancia como posible señal de diversificación dentro del mercado de criptomonedas.

