El banco de Wall Street Cantor Fitzgerald evalúa que el mercado de criptomonedas puede estar acercándose a la etapa final del actual ciclo bajista del bitcoin. La institución considera que los patrones observados en ciclos anteriores indican una posible estabilización de los precios en los próximos meses, aunque destaca que factores macroeconómicos y regulatorios continúan influyendo en el comportamiento del mercado.
"En última instancia, creemos que estamos a solo algunos meses del fondo de este retroceso", dijeron analistas liderados por Gareth Gacetta en el informe del martes.
El análisis utiliza el historial de los tres últimos ciclos del bitcoin como referencia. El 10 de junio de 2026, el BTC acumulaba aproximadamente 252 días desde el techo registrado en 2025, con una desvalorización cercana a 51%. En los ciclos anteriores, la criptomoneda encontró su piso, en promedio, 384 días después de alcanzar el máximo, lo que llevaría al mercado a un posible mínimo hacia finales de octubre, en caso de que ese comportamiento vuelva a repetirse.
Los analistas observan, sin embargo, que ese modelo no representa una previsión exacta. Eventos ligados a la economía global, cambios regulatorios y cuestiones geopolíticas pueden alterar significativamente la trayectoria de los precios. Aun así, el informe destaca que la propia naturaleza de los ciclos de las criptomonedas puede contribuir a que patrones históricos terminen reproduciéndose.
En el momento de la divulgación del estudio, el bitcoin se negociaba cerca de US$ 59.800, manteniéndose más de 50% por debajo del pico alcanzado a finales de 2025. La fuerte corrección registrada a lo largo de los últimos meses fue atribuida principalmente a las salidas de recursos de los ETF de bitcoin, al mantenimiento de las tasas de interés elevadas y a la reducción del apetito de los inversores por activos de mayor riesgo.
Mientras tanto, Ether y gran parte de las principales altcoins presentaron un desempeño inferior al del bitcoin durante ese período. En contrapartida, segmentos como finanzas descentralizadas (DeFi) y tokenización demostraron mayor resistencia incluso ante la desaceleración del mercado.
Cantor Fitzgerald también afirma que la expansión del uso de stablecoins, crédito on-chain, activos del mundo real tokenizados y aplicaciones DeFi no garantiza, por sí sola, valorización de los tokens. Según el banco, los proyectos que tienden a destacarse a largo plazo serán aquellos capaces de transformar actividad en ingresos sostenibles o crear demanda monetaria consistente para sus activos.
Entre los ejemplos citados, Hyperliquid aparece como uno de los modelos más sólidos de economía basada en tasas, utilizando recompras y quema del token HYPE. El bitcoin sigue siendo señalado como el principal activo monetario del sector, mientras que Ethereum mantiene su posición como la principal capa de garantía para las finanzas on-chain.
El informe añade que redes como Solana, Sui, XRP y Zcash presentan características relevantes, pero aún necesitan demostrar que logran convertir el crecimiento de sus ecosistemas en demanda permanente por sus respectivos tokens. El banco también destacó empresas de tesorería de activos digitales, afirmando que las compañías mejor posicionadas están ampliando su actuación más allá de la simple custodia de criptomonedas, ofreciendo infraestructura, generación de rendimiento y soluciones orientadas al mercado institucional.

