La blockchain Base, desarrollada por Coinbase, pasará por un cambio estratégico después de que su creador, Jesse Pollak, admitiera que la apuesta por aplicaciones sociales on-chain no arrojó los resultados esperados. A partir de ahora, la red concentrará sus esfuerzos en tres pilares para 2026: negociación, pagos y agentes de IA.
Como parte de esta reorganización, Pollak devolvió la aplicación Base a Coinbase. La próxima fase del producto será liderada por el inversor Jordan Fish, conocido como Cobie, que recientemente amplió su relación con la empresa tras acuerdos que sumaron US$ 400 millones, incluyendo la adquisición de la plataforma Echo y de un NFT vinculado al podcast UpOnly.
Según Pollak, el primer trimestre de 2026 representó un momento de reflexión para el proyecto. Durante casi dos años, Base apostó a que las experiencias sociales y las herramientas orientadas a creadores impulsarían la adopción de las criptomonedas. A pesar del avance de segmentos como stablecoins y mercados perpetuos, productos como Farcaster, Zora, miniaplicativos y monedas de creadores no lograron el crecimiento esperado.
"Estaba equivocado", escribió Pollak el miércoles, añadiendo que aún no está claro si la estrategia estuvo mal planificada o si falló fundamentalmente.
El ejecutivo afirmó que esta elección también hizo que Base perdiera espacio frente a competidores en áreas como negociación, tokenización de activos y pagos corporativos. Según él, el cambio de dirección ya había comenzado a inicios de este año, cuando la plataforma empezó a priorizar la experiencia de negociación tras críticas de los usuarios.
Ahora, Base pretende ampliar la oferta de activos tokenizados, incluyendo acciones, memecoins y tokens de aplicaciones. Además, pretende expandir el uso global de stablecoins para personas y empresas y desarrollar infraestructura financiera orientada a agentes de IA, permitiendo pagos automatizados mediante APIs y contratos inteligentes.
“Vamos a integrar Base en la blockchain de las finanzas globales y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que sea el lugar donde el dinero del mundo se liquide en el próximo siglo”, dijo Pollak.


